Greenpeace afirma que el Presidente de la Comisión Europea traiciona la política climática y energética

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Los Gobiernos de la Unión Europea deben alcanzar una decisión sobre los objetivos energéticos para 2030 en el Consejo de marzo

Greenpeace considera decepcionante el conjunto de propuestas para 2030 sobre la política energética y climática que hoy ha presentado en Bruselas la Comisión Europea. Los gobiernos de la Unión Europea deberán corregir los defectos en estas propuestas y aumentar su ambición.

La organización ecologista destaca que la falta de ambición de los objetivos propuestos por la Comisión Europea, en especial respecto a las energías renovables, muestra la gran influencia de las compañías energéticas más interesadas en seguir comercializando energía sucia. Sin embargo, aquellos que querían eliminar los objetivos obligatorios de energías renovables, como es el caso del Gobierno español, no lo han logrado. En consecuencia, España deberá cambiar radicalmente su actual política energética para volver a dar a las energías renovables la prioridad que permita cumplir y superar los objetivos europeos.

Greenpeace hace un llamamiento a la UE para conseguir en 2030 un objetivo vinculante de reducción de las emisiones nacionales al menos del 55%, un objetivo vinculante para aumentar el porcentaje de energías renovables en un 45% y un objetivo vinculante de eficiencia energética del 40% [5].
 
"Las compañías de energía sucia en Europa han conseguido una ganga en estas rebajas de enero. El plan de la Comisión para 2030 es una traición que se ventila de golpe la industria de energías renovables en auge", ha declarado Mahi Sideridou, directora General de Greenpeace en la Unión Europea. "Los ciudadanos europeos pagarán el precio: menos empleos verdes, la continua dependencia de los carísimos combustibles fósiles y una esperanza de vida más corta debida a la contaminación. Solo con un objetivo de energías renovables creíble y vinculante, junto a un objetivo de reducción de CO2 ambicioso, puede transformarse más rápidamente el sistema energético de la UE. Los gobiernos europeos deben ser la columna que defienda el clima y trabaje a favor de la energía limpia", ha concluido Sideridou.

Objetivo renovables - Rebajas. La Comisión ha propuesto un objetivo vinculante en la UE para aumentar la cuota de energías renovables al menos un 27% en 2030.

Las energías renovables pueden proporcionar casi la mitad de la energía de Europa en el año 2030. Un objetivo de alcanzar solo el 30% debilitaría la capacidad de Europa para transformar su sistema energético. Tendría un limitado impacto en la dependencia de las importaciones europeas de combustibles fósiles y dejaría a la ciudadanía y a las empresas europeas expuestas a los precios volátiles de la energía.
 
Únicamente funcionan los objetivos si son vinculantes. Europa cumplirá para 2020 con sus objetivos jurídicamente vinculantes (para las reducciones de CO2 y para las energías renovables) pero no podrá cumplir su objetivo de eficiencia energética que no es vinculante.
 
Objetivo de reducción de CO2 -  ¿40% o 33%? La Comisión ha propuesto un para la UE un objetivo vinculante de reducción de las emisiones de carbono en un 40% (sin mecanismos de compensación) para 2030, en comparación con los niveles de 1990.

Esto es insuficiente para que la UE cumpla su parte justa de las reducción global de las emisiones mundiales necesarias para mantener el calentamiento global dentro de niveles seguros. Un objetivo del 40% también dejaría sin un nuevo impulso al mercado de comercio de emisiones de carbono que ahora está en crisis. Las investigaciones demuestran que si no se repara este mercado de emisiones, se debilitará la meta de 2030 un 7%, lo que significa que el objetivo del 40% en realidad solo podría ser del 33%.
 
Mercado de emisiones de carbono (ETS ) - Todavía sin solución estable. La propuesta legislativa de la Comisión prevé la creación de una reserva de estabilidad de los permisos de emisión de carbono a partir de 2021. Los permisos se retirarán del mercado de emisiones de carbono de forma progresiva y durante todo el periodo, en función del volumen de los permisos del mercado.

La reserva de estabilidad solo cogería una parte de los 2.000 millones de permisos sobrantes fuera del mercado y no lo haría lo suficientemente rápido como para afectar significativamente el precio del carbono. Además de todo esto, no hay garantía de que los permisos excedentes no vuelvan en el futuro a entrar en el mercado. Solo la cancelación permanente de excedentes de derechos de emisión de carbono y los estrictos objetivos de 2030 pueden hacer que el mercado de carbono funcione como promotor para las inversiones verdes .
 
Objetivo de combustibles para el transporte (FQD, Fuel Quality Directive) - Renuncia. La Comisión también ha propuesto abandonar los objetivos de reducir las emisiones de carbono procedentes de los combustibles en el transporte en virtud de la Directiva sobre calidad del combustible. La Directiva exige un recorte del 6% en la intensidad de carbono de los combustibles en 2020. Este objetivo aún no se ha implementado. Se espera que la directiva sirva para evitar importaciones de arenas bituminosas, una de las mayores fuentes de contaminación del planeta. El abandono de las obligaciones de la industria petrolera para reducir sus emisiones de carbono socavaría el esfuerzo por salvar el clima en Europa y abriría la puerta a las arenas bituminosas.
                                                                                                               
Es probable que los ministros de energía y medio ambiente europeos discutan esta propuesta de la Comisión el 3 y 4 de marzo. El 21 y 22 de marzo, los jefes de Estado y de Gobierno celebrarán una cumbre en la UE para conseguir un acuerdo. Se espera que la Comisión lance entonces una propuesta legislativa obligatoria para el segundo semestre de 2014.

Greenpeace

Foto.- Cancillería Ecuador, Flickr, Comisión Europea.

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