Gran parte de los impuestos de la factura de la luz se destinan a pagar decisiones políticas erróneas

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Audax Energía, comercializadora de energía eléctrica,  reclama mayor transparencia en la factura de la luz. La energía eléctrica en España es de las más caras de Europa aunque los costes de producción están entre los más bajos.

La cuestión principal es que el precio de la energía no ha subido al mismo nivel que la factura sino que la factura se ha visto incrementada por costes imputados al recibo derivado de decisiones políticas. Para pagar realmente menos en la factura de la luz se debería liberalizar el mercado doméstico y reducir los costes del sistema.

¿Qué conceptos son los que forman una factura de la luz?

La factura de la luz está compuesta por 2 términos:

  •   La potencia: Es un importe fijo que resulta de multiplicar los kW contratados por los días que engloba la factura y por el precio contratado. La potencia contratada está en función de los aparatos que el cliente en su hogar o empresa. Tener una potencia contratada menor a la necesaria supone inconvenientes en el funcionamiento normal del hogar o de la empresa. Y tener una potencia contratada mayor a la necesaria implicará al consumidor pagar un importe mayor innecesario en su factura eléctrica, de aquí la importancia de tener una potencia contratada a las necesidades.

 

  •      La energía (consumo): es el número de kWh que el cliente ha gastado en el periodo de facturación. Este número de kWh consumidos se multiplica por el precio de tarifa que tiene contratado. En el mercado doméstico, la tarifa regulada por el Estado se denomina Tarifa de Último Recurso. En ocasiones el consumidor puede recibir su factura calculada en función del consumo estimado. Esto se debe a que todavía hay distribuidoras que no leen la electricidad consumida de forma mensual y hacen un cálculo aproximado del consumo que regulariza con la lectura real de la siguiente factura.

Otro concepto que a menudo aparece en nuestra factura es el alquiler de equipos, que es el importe que se paga a la compañía eléctrica por el uso de los contadores.
 

Prácticamente el 50% de la factura de la luz son impuestos:

·         El IVA que es del tipo general, es decir, del 21%

·         El Impuesto de electricidad que es de un 4,864%  y que se calcula sobre el consumo de energía y sobre la potencia

·         Otros recargos: peajes de acceso, pagos por capacidad, las pérdidas en el transporte y distribución, impuestos municipales (1,5%) y los costes de operación del sistema

La subida de la tarifa de la luz que se produjo el pasado mes de agosto de 2013 afectó principalmente al precio de la potencia, es decir, al precio fijo que pagan todos los clientes con independencia de su consumo. Éste precio lo establece el Ministerio de Industria. De este, aunque haya bajado el consumo de energía los ingresos por impuesto no se ven afectados.


El incremento de los impuestos responde a la necesidad del Gobierno de reducir el déficit tarifario que se produce porque los gastos del sistema eléctrico son mayores que los ingresos. Los gastos del sistema se han ido incrementando por decisiones administrativas y políticas erróneas que acaban pagando los consumidores que son los que mantienen el sistema.

Audax Energía explica que su motivación para aclarar el funcionamiento del sistema es que al ser una empresa independiente, no tienen intereses ni influencia en la regulación del mercado ya que su labor consiste en comercializar energía eléctrica ofreciendo unos precios muy competitivos, con todas las garantías y el mejor servicio para sus clientes.

Audax Energía

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