Bruselas quiere obligar a los Estados miembros a que le informen de cualquier acuerdo energético

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La Comisión Europea ha propuesto este miércoles crear un mecanismo que obligará a los Estados miembros a informar a Bruselas de cualquier acuerdo internacional en materia de energía, incluso los que todavía se están negociando.

El Ejecutivo comunitario podrá dictaminar si estos acuerdos son compatibles con la legislación comunitaria y con los objetivos de seguridad de abastecimiento de la UE. Si la conclusión es negativa, los Gobiernos no podrán firmarlos.

El objetivo de esta iniciativa, según ha dicho el comisario de Energía, Günther Oettinger, es "mejorar la coordinación interior" en materia de energía "de manera que la UE y sus Estados miembros actúen juntos y hablen con una sola voz".

La norma debe ser ahora aprobada por la Eurocámara y por los Veintisiete, que por el momento se han resistido a ceder soberanía en materia energética.

En la actualidad existen alrededor de treinta acuerdos entre los Estados miembros y países terceros sobre petróleo y sesenta sobre gas, según los cálculos de Bruselas, que asegura desconocer el contenido de la mayoría de ellos.

"Al enfrentarse a posibles problemas de suministro, los Estados miembros están sometidos a una gran presión para aceptar concesiones en sus acuerdos con terceros países que son incompatibles con la legislación energética de la UE. Estas concesiones amenazan el funcionamiento del mercado interior de la energía", avisa el Ejecutivo comunitario. El mecanismo reforzará, según la Comisión, la posición negociadora de los Estados miembros frente a terceros países.

La norma propuesta obligará a los Estados miembros a enviar a Bruselas todos los acuerdos energéticos firmados hasta ahora con terceros países. Además, deberán informar a la Comisión de su intención de iniciar negociaciones y de la marcha de las mismas. Cuando concluya el pacto, deberá remitirlo al Ejecutivo comunitario y esperar cuatro meses antes de firmarlo por si plantea objeciones.

El Ejecutivo comunitario también pretende que progresivamente los acuerdos energéticos con terceros países se negocien a nivel de la UE, como ya se está haciendo con Azerbaiyán y Turkmenistán sobre un gaseoducto transcaspio.

Además, el comisario de Energía quiere que la UE establezca una nueva asociación con los países de la ribera meridional del Mediterráneo en materia de proyectos de energía procedente de fuentes renovables.

Oettinger ha descartado que el suministro de gas a la UE se vuelva a ver afectado este invierno por nuevos enfrentamientos entre Rusia y Ucrania y ha destacado que la puesta en marcha del nuevo gaseoducto Nord Stream en noviembre, que llevará gas ruso directamente a Alemania, mejorará la seguridad de suministro.

EP

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