Un estudio de Photon deja a las garantías de módulos en entredicho

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paneles_solares.jpegLas promesas de garantía que hacen los fabricantes de módulos solares no tienen mucho valor en la práctica. Es la conclusión a la que ha llegado Photon. La revista de fotovoltaica  ha analizado con lupa más de cien condiciones de garantía para módulos solares.

 

Verificó hasta qué punto los fabricantes deben responsabilizarse de los fallos de producto o de rendimientos deficitarios. 

«Salvo Isofotón, ninguna empresa ofrece buenas garantías», admite Christoph Podewils, redactor jefe adjunto de la edición alemana de Photon y responsable del estudio. «Casi todos los fabricantes han diseñado las condiciones de manera que ellos mismos puedan decidir si quieren conceder estas prestaciones y cuáles de ellas». Por este motivo valoramos incluso las mejores garantías de producto y de potencia sólo con la nota «satisfactorio», que obtuvo un 25 por ciento de los certificados examinados. Casi la mitad tuvo que contentarse con un «suficiente», y una cuarta parte se quedó con la valoración «insuficiente» o «muy deficiente». La excepción fue la empresa española Isofotón, que se colocó por encima de sus competidores con la nota «bien».

Muchos fabricantes promocionan sus módulos asegurando una determinada potencia durante 25 años. «Pero si el operador de una planta solar reclama el cumplimiento de esta prestación, se encuentra con gran número de condiciones que obstaculizan el trámite», critica Podewils. Algunos fabricantes piden certificados que cuestan más que un módulo nuevo. Normalmente, los productores tampoco asumen los costes de montaje y transporte de módulos defectuosos y de repuesto. Y esos costes suelen salir poco rentables a los operadores de plantas. Además, muchos fabricantes extranjeros eluden la legislación española. «Sin embargo, es difícil que los explotadores de plantas se atrevan a acudir a un juzgado extranjero para reclamar su derecho», dice Podewils.

La publicidad destaca las garantías de potencia a menudo como una especie de seguro de que durante los 20 años, como mínimo, que una planta solar suministra electricidad no pueden pasar muchas incidencias. Las garantías son muy importantes para ponderar el riesgo económico a la hora de comprar una planta fotovoltaica, que cuesta unos cuantos miles de euros como mínimo. 

Es la segunda vez que Photon ha analizado las condiciones de garantía de los fabricantes de módulos. Se notan ligeras mejoras respecto al primer test realizado hace tres años, «pero a fin de cuentas las garantías no son más que argumentos de marketing», lamenta Podewils. 

Para proporcionar un remedio, Photon ha elaborado una garantía modelo que por un lado prevé apartar los posibles daños a los operadores de plantas, por otro no quiere obligar a los fabricantes a mantener promesas de garantía durante varias décadas. 

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