Jornada sobre producción y uso de microalgas con fines energéticos

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Tiene lugar hoy en Madrid y participan, entre otros, Jacques Beaudry-Losique, jefe de la Oficina del Programa de Biomasa del Departamento de Energía de los Estados Unidos; Alfredo Aguilar, jefe de la Unidad de Biotecnologías de la Dirección General de Investigación de la Comisión Europea; y Peter van den Dorpel, jefe de Operaciones de AlgaeLink NV (Holanda).

 

{xtypo_dropcap}E{/xtypo_dropcap}l secretario general de Energía, Pedro Marín, inaugura hoy en el Salón de Actos del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio la Jornada Técnica Internacional sobre Producción y uso de microalgas con fines energéticos. Organizada por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), la iniciativa tiene como objetivo dar a conocer las perspectivas de desarrollo de esta tecnología y su situación actual en España y a nivel internacional.

 

La Jornada reúne a eminentes investigadores, tecnólogos y empresas de nuestro país especialistas en la materia, así como a reconocidos expertos internacionales (Alemania, Holanda, Nueva Zelanda y Estados Unidos), que proporcionarán una visión amplia y realista de las posibilidades de uso de las microalgas con fines energéticos. Se presentarán los estudios y experiencias más importantes en nuestro país y a nivel internacional.

 

El reto de la producción a gran escala de microalgas con fines energéticos ha sido asumido a escala global por un gran número de empresas, y los avances en este campo se producen con rapidez. Algunos ejemplos son el reciente anuncio, realizado por la empresa Solazyme, de producción del primer keroseno de aviación producido a partir de biomasa de algas; la iniciativa del Carbon Trust británico destinando 26 millones de libras al desarrollo de estas tecnologías o bien el interés del DARPA (Defense Advanced Research Projects Administration) norteamericano en las aplicaciones en el ámbito militar.

 

Actualmente, el desarrollo en España de tecnologías de producción de algas para su uso energético empieza a salir del ámbito de la investigación pura con el anuncio de la puesta en marcha en los próximos años de las primeras plantas comerciales. Estas son las de Muchamiel, que promueve la empresa alicantina BFS con el objetivo de producir energía eléctrica en una instalación de 30 megavatios de potencia, y la de Jerez de la Frontera, donde Aurantia, a través de la sociedad Celulosa Investment, pretende producir biocarburantes y otros productos en una instalación que serviría a la vez como sumidero de parte del CO2 emitido por la fábrica de cemento que Holcim tiene en esa localidad andaluza.

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