Greenpeace reta al sector empresarial europeo a liderar una economía verde

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La organización ecologista expone la diferencia entre las empresas que apuestan por avanzar en la lucha contra el cambio climático y las que presionan para que la UE no aumente sus compromisos.

 

Más de 160 activistas de Greenpeace se han encadenado a las puertas del
centro de conferencias en el que se celebra la European Business Sumit
(1) para "controlar" simbólicamente la entrada. Solo permiten el acceso
al recinto a las empresas progresistas que apoyan que la UE asuma un
compromiso de reducción de emisiones del 30% como paso previo para la
transición hacia una economía verde; los activistas impiden la entrada
en la reunión a los representantes de las empresas que están presionando
a la UE para que no asuma un mayor compromiso de reducción de
emisiones.


Greenpeace ha aprovechado que esta reunión del empresariado europeo se celebra bajo el título "Europe in the world: leading or lagging" (Europa en el mundo, liderando o retrasando) para resaltar el papel positivo que están jugando, en el ámbito europeo, algunas empresas y pedir a los representantes del resto de grandes compañías europeas que tomen ejemplo. En este sentido, la organización ecologista ha destacado el papel de empresas (2) como Acciona, Unilever, Danone, Sony, Deutsche Telekom y Allianz, que han pedido a los líderes europeos la adopción de un compromiso de reducción de emisiones del 30% para 2020, como forma de garantizar una trayectoria estable que permita planificar el panorama de inversiones necesarias para que la UE se sitúe a la cabeza de la economía verde y sea capaz de competir con la industria china y americana, las cuales ya están invirtiendo de forma considerable en tecnologías limpias y se han colocado a la cabeza de estos sectores modernos.

A pesar de las constantes pruebas de los beneficios que mayores objetivos de reducción de emisiones significarían para la industria europea, compañías como Microsoft, BP o Volkswagen siguen marcando el ritmo de la política climática de la UE y dificultando los avances hacia una economía verde.

"El sector de los negocios tiene una gran influencia en la clase política y no podemos permitir que sean los intereses de los sectores afines a los combustibles fósiles los que marquen la política europea. Es el momento de tomar ejemplo de las empresas que utilizan su influencia para impulsar decisiones políticas como el 30% de reducción de las emisiones de la UE para 2020, que no solo contribuyen a la lucha contra el cambio climático sino que aseguran el paso hacia la única economía posible en el futuro, la economía verde", ha declarado Aida Vila, responsable de la campaña Cambio climático de Greenpeace.

Próximo Consejo Europeo de ministros de Medio Ambiente, en junio
El próximo mes de junio se celebra el Consejo Europeo de ministros de Medio Ambiente en el que va a discutirse la posibilidad de aumentar el actual objetivo de reducción de emisiones para 2020 del 20%. Varios estudios han expuesto que la adopción de un compromiso europeo de reducción de emisiones del 30% para 2020, además de contribuir a frenar el cambio climático, promovería las inversiones limpias en la UE y permitiría avanzar hacia una economía verde y aumentar el Producto Interior Bruto europeo en 620.000 millones de euros para 2020 (3). Los gobiernos de todo el mundo están pendientes de la UE para comprobar si aumenta su grado de ambición climática antes de la cumbre climática que se celebrará a finales de este año en Durban (Sudáfrica).

Este mes pasado, grandes marcas europeas como Ikea, Puma, Mango o Sol Meliá se han sumado al movimiento de empresas progresistas que se manifiestan públicamente a favor de la innovación y el desarrollo verde, presionando para que la UE se comprometa a un 30% de reducción de emisiones.

En este sentido, Greenpeace pide al resto de empresas europeas que tomen ejemplo y se manifiesten públicamente a favor de un compromiso europeo de reducción de emisiones del 30% para 2020 que no solo marcará la trayectoria hacia un sistema productivo y económico que asegure la competitividad de la UE en un futuro sino que constituye el paso necesario para alcanzar el compromiso internacional de reducción de emisiones del 40%, indispensable para mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2ºC.

Greenpeace

 

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