Bertrand Piccard da una conferencia en Cantabria

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En el simulador del Solar Impulse Virtual Flight 2008, Duebendorf, mayo 2008 – © Solar Impulse/Stéphane GrosEl impulsor del proyecto Solar Impulse, que ha participado en el curso de verano de la UC “La química, una ciencia en el camino hacia la sostenibilidad y la calidad de vida”, explica que con su iniciativa pretende incitar a la gente a "hacer un uso racional de la energía, y animar al consumo de fuentes renovables”.

 

{xtypo_quote_right}Si no somos capaces de vestirnos de espíritu pionero, crisis graves se avecinan{/xtypo_quote_right}{xtypo_dropcap}L{/xtypo_dropcap}a dependencia del petróleo que tiene la sociedad actual es un peligro muy grave, y podría destruir la economía mundial", afirmó el psiquiatra y aeronauta suizo Bertrand Piccard en la conferencia Solar Impulse, enmarcada dentro de “La química, una ciencia en el camino hacía la sostenibilidad y la calidad de vida”, curso de verano de la Universidad de Cantabria (UC) celebrado la pasada semana.

 

Según este aventurero, “hay que tener claro que, con la subida de los precios del petróleo y el calentamiento global del planeta, nuestra sociedad se va a ver abocada a vivir y a afrontar una serie de cambios para los que quizá no está preparada”. Esto, explicó, nos obliga a modificar nuestros hábitos de consumo y abastecimiento, “si no somos capaces de vestirnos de espíritu pionero, crisis graves se avecinan. Hay que buscar energías alternativas que sustituyan a los combustibles fósiles”.

 

Para este embajador de las energías renovables, “es posible inventar un futuro diferente”. Ahí es donde entra el proyecto Solar Impulse, concebido como un símbolo y modelo para animar a la industria, a la clase política y a la sociedad en general, de que el uso de las energías renovables, baratas y más limpias, “es efectivo y posible”. El verdadero éxito del programa, dijo Piccard, no será solamente dar la vuelta al mundo con el avión, sino impulsar a la gente a hacer un uso racional de la energía, y animar al consumo de fuentes renovables”.

 

El proyecto Solar Impulse aspira a hacer despegar y volar de manera autónoma, día y noche, un avión propulsado exclusivamente por energía solar, incluso efectuar la vuelta al mundo sin carburantes ni contaminación. “La energía captada durante el día servirá no solamente para propulsar el avión, sino también para recargar las baterías y asegurar el vuelo durante la noche. El piloto tendrá la necesidad absoluta de afrontar el atardecer con las baterías llenas y economizar al máximo la energía a disposición para poder volar hasta el amanecer del día siguiente”, aseguró Piccard. Todo ello con muy poca energía, y además “cien por cien renovable”, añadió.

 

Primeras pruebas

El proyecto Solar Impulse se encuentra en fase de pruebas virtuales, preparándose para el vuelo real. “Después de 4 años en fase de concepción del proyecto, ahora estamos en fase de construcción, de manera que el avión que se está fabricando pueda realizar su primer vuelo a finales de la primavera de 2009”, apuntó el suizo.

 

Asimismo, “en este período hemos realizado principalmente la preparación de los pilotos con vuelos virtuales: 25 horas de simulador para cada uno de ellos en el pasado mes de mayo”, explicó. En este sentido, Piccard señaló que sólo podrá pilotar una persona a la vez, aunque “el equipo está compuesto por dos pilotos que se turnarán en las distintas misiones, de manera que, cada uno de ellos, podrá hacer vuelos de una duración de 5 o 6 días de media”.

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