El objetivo en biomasa del PER 2011-2020 generará ventajas económicas al Estado por más de 725 millones de euros

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Según un estudio independiente, las ventajas económicas cuantificables de cumplir el Plan de Energía Renovable en cuanto a la biomasa superarían en unos 100 millones lo que supondría en concepto de primas, a las que se añaden ventajas sociales y ambientales no cuantificadas que la convierten en una de las alternativas más competitivas.

El cumplimiento del 100% de los objetivos de instalación de generación eléctrica con biomasa fijados en el Plan de Energía Renovable (PER) 2011-2020 implica un ahorro en importación de combustibles fósiles de hasta 200 millones al año; proporciona a las Haciendas Públicas la recaudación en impuestos de unos 350 millones adicionales; permite un ahorro en desempleos de hasta 150 millones más; y, en cuanto a las emisiones de CO2, evita la compra de derechos de emisión por valor de 25 millones. En total, las ventajas económicas cuantificables suman 725 millones de euros al año, frente a los 650 anuales que supondría el cumplimiento del PER en primas a la biomasa.

Son las principales magnitudes económicas calculadas por la firma Boston Consulting Group (BCG) para analizar las ventajas socioeconómicas y ambientales de cumplir los objetivos nacionales del PER en cuanto a la generación con biomasa.

A estas ventajas cuantificables hay que sumar otros beneficios no cuantificados como la generación de 15.000 empleos en el entorno rural, la inversión industrial y forestal de más de 3.000 millones de euros, la significativa reducción del riesgo de incendios y los beneficios derivados de la no dependencia de la biomasa a factores atmosféricos y, por tanto, la alta gestionabilidad de esta energía eléctrica, estable.

Todos estos datos confirman a la biomasa como una de las alternativas más competitivas para cumplir los objetivos de generación renovable del plan 20/20/20 aprobado por la Unión Europea en 2008. Con este plan, Europa se marca el reto de reducir en un 20% la emisión de gases de efecto invernadero, mejorar un 20% su eficiencia energética y elevar al 20% la cuota de las energías renovables en su consumo. Son ambiciosos objetivos en los que la biomasa juega un importante papel porque, además, es una de las fuentes renovables con mayor contribución al desarrollo económico y ambiental, y la segunda renovable con menor prima.

La clave: los cultivos energéticos

Merece especial atención por su impacto social, económico y ambiental, el desarrollo de cultivos energéticos asociado a las plantas de biomasa del modelo impulsado por Ence. El Plan de Energía de Ence promociona plantas que se abastecen tanto de biomasa agroforestal como de biomasa cultivada, promoviendo el desarrollo de cultivos energéticos como elementos clave para garantizar una de las ventajas fundamentales de la producción energética con biomasa: su estabilidad productiva a lo largo del año sin dependencias estacionales o atmosféricas.

El desarrollo de cultivos energéticos permite aprovechar tierras marginales y de rentabilidad comprometida que no compiten con uso agro-alimentario, dotando al sector rural de nuevas alternativas estables y a largo plazo. Los beneficios sociales en el entorno rural son inmediatos.

Por tanto, los cultivos energéticos, tal y como concluye el informe elaborado por BCG, hacen sostenibles, gestionables y financiables las plantas de producción eléctrica con biomasa.

El Plan de Energía Renovable 2010-2015 de Ence-Energía y Celulosa

Todas las ventajas de la biomasa son más datos que refuerzan la decidida apuesta de Ence, que basa sus planes de crecimiento y desarrollo futuros en esta línea de negocio. El Plan de Energía a 2015 de la compañía avanza según lo previsto y contempla la promoción de 210 MW de potencia adicional en plantas de energía renovable con biomasa, lo que supone duplicar la actual potencia instalada de 180 MW.

El desarrollo completo de esta línea de negocio supondrá unos ingresos adicionales de 225 millones de euros anuales y un EBITDA recurrente adicional de 80 millones de euros cada año.

El Plan de Energía de Ence prevé la promoción de 9 plantas de energía renovable con biomasa (de las cuales, la primera está en construcción, dos más van a iniciar su construcción en 2012, tres más están en promoción y otras tres, en fase de proyecto). A la inversión industrial se añadirá la derivada de los cultivos energéticos, que a lo largo del proceso de ejecución de este Plan será de 100 millones de euros, lo que supondrá gestionar aproximadamente 40.000 hectáreas de cultivos energéticos.

Ence

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